A tres días de que se acabe el peor año de los muchos que me quedan por vivir. Tiene gracia ¿no? eso de que las personas a las 00.00 de la noche del día 31 de Diciembre pensemos que las cosas van a cambiar, que el tiempo nos ofrece una nueva oportunidad de empezar, cuando en realidad, el tiempo es algo constante.
El futuro me agobia, soy más de vivir el presente y de cierto modo atarme al pasado. Soy de mirar hacia atrás y ver como todo ha cambiado, porque no hay épocas de cambios, son cambios constantes, y es algo que me ha costado aprender.
Cada vez que pienso que me he encontrado, vuelvo a perderme al día siguiente, será cosa de estos 19 años y las hormonas revolucionadas; pero quiero aprovechar para escribir todo lo que pueda ahora porque no voy a tener esta visión de la vida nunca más. Porque todo acaba. Y que miedo da pensarlo ¿eh?
Voy a despedir el año con un brindis, quiero brindar por cada lágrima, por cada carcajada sin pausa, por cada persona que he perdido, por cada persona que he ganado, por cada sueño roto, por cada sueño cumplido, por cada instante infinito, por el dolor, pero sobre todo quiero brindar por todo lo aprendido, y por lo mas importante, por todo lo que queda por venir.
No te pido que me entiendas, porque ni yo lo hago. Solo se que he vuelto a escribir, que he vuelto con mi delirio y mi caos mental, pero esta vez para compartirlo.
Ladies and gentlemen,welcome to my disaster
