Nadie puede saber que aun guardo su sudadera desde hace meses sin lavar porque sigue oliendo a él.
Nadie puede saber que aparece en cada canción que escucho.
Nadie puede saber lo mucho que me gustan sus besos en la frente y sus "tu bohemia" que me hacen sonreír como una niña cuando estoy de espaldas.
Nadie puede saber la adrenalina que me recorre al verle venir de lejos con sus andares colocándose la gorra.
Nadie puede saber que es la persona que conozco que mas me hace reír y enfadar.
Nadie puede saber que cuando estamos juntos nuestra complicidad rompe la línea del tiempo y se me olvida hasta la fecha, la hora y el lugar en el que estoy.
Nadie puede saber que algunas noches me despierto sobresaltada porque sueño que vuelve, me besa y yo he cumplido un delito.
Nadie puede saber que no me cansaría nunca de escuchar su risa, porque prometo que merece la pena escucharla.
Nadie puede saber lo bonito que es mirarle cuando está enfadado o le está dando vueltas a algo en la cabeza, y aprieta la mandíbula todo el rato.
Nadie puede saber cómo me gusta que me agarre de la mano y juegue con mis anillos.
Nadie puede saber que para ser feliz me vale con entrar en nuestra tienda favorita y enseñarnos la ropa que nos queremos comprar.
Nadie puede saber que cada noche de fiesta me quedo con él hasta el final solo por estar más tiempo juntos.
Nadie puede saber lo que dicen nuestros ojos cada vez que nos miramos.
Nadie puede saber que le digo "quédate" cada vez que voy con un par de copas de más.
Nadie puede saber que mi combinación favorita somos el y yo con una cerveza en mano, para que mientras tanto me diga tonterías aunque sean mentira, y yo me las crea.
Nadie puede saber que eres lo que nunca busque, y ahora no hago otra cosa.
Nadie, absolutamente nadie, puede saber que te quiero tanto y tan fuerte que te odio.
¿Que por que tengo todo esto dentro? Ojala no fuesen tantas las razones, resumiendo: no estoy dispuesta a perderme a mí por quererle a él.
O mejor, porque habría que ser muy imbécil para romperle la sonrisa en mil pedazos a alguien que ha hecho hasta lo imposible por amártela a ti. Si, a pesar de todo lo que guardo dentro, hay otra persona que me hace feliz cada día, que quiero y que me cuida como jamás nadie lo ha hecho. No me siento orgullosa de esto, por eso lo guardo dentro, y lo escribo en esta carta para cerrarla y no volver a abrirla.
Yo y mi maldita adicción a lo prohibido, a lo que te hace daño, a todo lo que sabes que no puedes tener. O quizá si, quien sabe, pero por el momento, prefiero no pensarlo más.
Enhorabuena, se te da de lujo mentir, y a mi creerte.
"Aquella fue la primera vez que sentí la necesidad de que el mundo se detuviera hasta que yo pudiera comprender lo que estaba sucediendo."
