martes, 5 de enero de 2016

A mi yo de ayer

Hoy es una noche tan mágica, llena de ilusión en la cama de millones de niños que intentan dormir mientras esconden una sonrisa de nerviosismo entre las sabanas. Que mejor momento que esta noche para recordar la etapa mas mágica y dulce de la vida, la infancia.
Estoy estudiando Educación Infantil, y mucha personas se ríen de esa profesión, pero nadie tiene ni idea de lo mucho que significa para mi. No es el sueño de mi vida, pero me fascina.
Creo que los niños son los seres humanos más buenos de la tierra, cuando eres un niño no conoces la maldad, ni el dolor, ni las decepciones. Eres feliz en todo momento, lo tienes todo porque en realidad no sabes nada.
Seria capaz de pagar por revivir aquellos momentos, la máxima preocupación era que los niños del parque no me quitaran mis juguetes, recuerdo que a mi mejor amiga y a mi nos gustaba un niño de la clase y peleábamos por quien de las dos le gustaba más, pequeña ilusa, ya quería amor sin saber lo que eso significaba.

Cuando eres pequeño sueñas con ser mayor y cuando eres mayor sueñas con ser pequeño, que contrariedad ¿verdad?. Y te avisan, no crezcas es una trampa, pero te da igual, te pones los tacones de tu madre el triple de grandes que tus propios pies y te pintas la cara con su maquillaje, robas sus bolsos y juegas a ser mayor.
Cuando eres adolescente, también te lo avisan, sobre todo alrededor de tus catorce años, no crezcas es una trampa, pero te da igual, sueñas con ser mayor de edad y entrar a todas las discotecas de la ciudad y no tener hora de llegar a casa, mientras que te enfadas con tus padres a los que en ese momento deseas perder de vista, para uno años más adelante darte cuenta que son lo más importante de tu vida.
Y aun me siguen avisando, y repiten la misma frase de siempre, "algún día cuando seas mayor recordaras: que razón tenían mis padres en todo". 
A mi edad todos sueñan con hacerse mayores, independizarse y no dar explicaciones a nada ni a nadie.
Que confundidos están. ¿Por que sabes que? yo no quiero crecer, soy consciente de que me queda mucho por vivir, y joder, que bonito es vivir y no parar de aprender, pero yo no quiero crecer.


A veces me es difícil aplicármelo a mi misma, pero vive, nunca apagues la esencia de ese niño que un día fuiste, disfruta de cada momento porque nunca se volverá a repetir, jamas sera igual, quizá peor o mejor pero nunca igual.

Porque como dice un gran poeta, hasta el tiempo es un tirano porque se escapa corriendo igual que el agua entre las manos, y seria una pena llegar hasta el final y darnos cuenta de como perdimos ese tiempo tan preciado, que probablemente lo hagamos, pero yo me he dado cuenta a tiempo, y no pienso desperdiciarlo ¿y tú?


sábado, 2 de enero de 2016

Soledad, se escribe con s, de silencio, de suicida, de salida y de susurros por salvarme.

El ser humano no puede convivir en soledad, pues resulta casi imposible lograr el bienestar sin la compañía del otro, ya que son las relaciones las que definen la naturaleza social de todo individuo.
Nadie puede estar completamente solo, nos necesitamos los unos a los otros, pero hay veces en las que cada persona necesita estar en soledad para encontrarse realmente con uno mismo, pues nadie conoce tan bien a alguien como si mismo.
¿Quien no se ha sentido solo alguna vez? ¿Quien no ha necesitado estarlo en ocasiones? ¿Quien no ha soportado la sensación de estar solo rodeado de gente?
Pues bien, yo una vez estuve sola, obviamente siempre he tenido a mi familia, la razón más importante de mi vida, pero yo he saboreado la soledad de levantarme por las mañanas de la cama, salir ahí fuera, y no tener a nadie. 
Que nadie te hable, ni te mire como si en ese momento no existieses, que todo el mundo te rechace, que hasta quien te quería en su momento sea incapaz de estar a tu lado, y no te sientas arropada ni querida hasta la hora de regresar a casa. Se lo que es. 
Y no se lo deseo ni a mi peor enemigo, pues lo recuerdo como los peores días de mi vida. 

Pero el tiempo pasa, y cada piedra del camino con la que tropiezas te hace madurar, y descubres que hay cosas muchísimo peores que la soledad. Un día despiertas y te das cuenta de que las personas que salvaban esa sensación de soledad que te ahogaba, en realidad, solo iban a dejar que te ahogaras, pues es duro llegar a la conclusión de que cada uno solo busca su propio interés. 

Ya no me da miedo la soledad, quizá no del todo, pero nunca pensé que podría llegar a decir esto después de tanto. He aprendido a sobrevivir un poco conmigo misma sin depender de nadie, sin temor constante a esa sensación.
Realmente en este mundo de hipocresía, envidia e interés, solo importa tu familia y tu, sobre todo tu. 

 

"Observo mí alrededor, no esta ni la realidad,
    solo veo vestida de blanco a la soledad,

             nos miramos y le pregunto
             ¿me puede abrazar usted?
               Y pasa por mi cuerpo,
        como un fantasma a una pared."