lunes, 20 de junio de 2016

disorder

Sigilosamente terminaba de echar la ultima llave de la puerta, bajo la oscuridad de la casa las agujas del reloj marcaban las 04:00 a.m.
Con leves pisadas haciendo equilibrios entre la oscuridad y la ebriedad, entraba en la habitación y conseguía alcanzar el interruptor del flexo de la estantería.
Lanzaba la mochila al colchón de la cual caían unas monedas y un par de cigarrillos. Seguidamente se quitaba la chaqueta, al mismo tiempo que intentaba quitarse las zapatillas haciendo fuerza con los pies.
Después la camiseta, y se bajaba la falda larga y estrecha, se quitaba los calcetines que caían al suelo y las medias color carne salpicadas de alcohol.
Se enderezo y dando medio vuelta se miro al espejo, mientras se soltaba la coleta pensaba en todo lo que había visto reflejado ese espejo al cabo de los años. Tenia los ojos enrojecidos debido a las lentillas, se quedo mirando fijamente su reflejo y cerro los ojos para comenzar a desmaquillarse.
Pensó en lo horrible que había sido esa noche, alrededor de gente vacía, sin aspiraciones, intentando aparentar algo que no eran. ¿Que hacia ahí?
Pensaba en como habría sido aquella noche un año atrás, con personas diferentes que más tarde desaparecerían de su vida sin que estuviese en sus manos.
Abrió los ojos y el rimel corrido resbalaba hasta sus mejillas, se froto los ojos y volvió a cerrarlos.
Un año atrás hubiese sido feliz, no necesitaba nada mas que la compañía. Justo recordó la frase de Celtas Cortos "Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado."
Estúpida manía de quejarnos del pasado sin valorar el presente, en un futuro acabaras lamentandote por lo que no valoraste antaño. Se trataba de una ruleta rusa.
Sonreía mientras empezaba a soñar en como podría ser su vida cuando escapese, nuevo lugar, nuevas costumbres, nuevos pensamientos, nuevos amigos, nueva vida. Avanzar. Simplemente sentir que avanzas.
Abrió los ojos de nuevo, su cara se caracterizaba por el resto de pintalabios rosa en la comisura de la boca y el pelo revuelto.
Volvió a mirarse fijamente y lo único que le quedaba era la esperanza de que algún día todo pudiese mejorar.
Ya no le quedaban ganas de pensar en como vivió o en como vivirá, ahora solo quería únicamente: vivir.





"Soy una mezcla de lo que fui y lo que soy; 
de lo que quise y lo que quiero; 
de cristales rotos, 
palabras vacías 
y mucho hachís."


 

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